Clase pública de cocina regional en Tecnópolis

El stand de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República (FEHGRA), ubicado en el Parque de la Energía, organizó una clase magistral de cocina regional que fue dictada por el reconocido cocinero, Julián Espinosa. El plato elegido para la ocasión fue bondiola de cerdo con salsa criolla y papas andinas.

Clases de cocina

Foto: Laura Szenkierman / Tecnópolis

Argentina tiene productos gastronómicos y regionales de primera calidad. Estas dos verdades quedaron demostradas con la clase magistral de cocina dirigida por Julián Espinosa, uno de los chefs más reconocidos de Córdoba.

“El objetivo número uno es darle valor a los platos típicos argentinos. Demostrarle a la gente que tenemos productos de muy buena calidad y que con las cosas que tenemos en casa es posible hacer montajes en los platos mucho más ricos y que, además, podemos derribar el mito de que un buen plato sólo se puede hacer en una cocina industrial, explicó el cocinero.

Clases de cocina

Foto: Laura Szenkierman / Tecnópolis

Durante la clase de cocina, el cheff hizo varias referencias a los antepasados y a las recetas que acostumbraban a preparar las abuelas argentinas algunas décadas atrás .“No nos debemos olvidar de los sabores, ni de nuestras raíces. En la clase nos remontamos a las salsas que hacían nuestras nonas para esas pastas espectaculares. Compartimos experiencias y sabores de nuestras vidas para aplicarlos a recetas nuevas”, comentó Espinosa.

Durante los 40 minutos que duró la clase, cocinero no sólo manipuló ollas y fuentes sin cesar, también dialogó con el público y contestó todas las preguntas. “Creo que eso es lo más importante, no se trata de que yo hable, sino de interactuar y que la gente salga sin dudas de la clase”, opinó.

La cocina argentina: mucha energía por transmitir

Al ser consultado, el cocinero no dudó en destacar la gran reputación que tiene la gastronomía argentina en el mundo, pero sin embargo, destacó que todavía hay mucho por mostrar: “Cuando dialogás con un extranjero sólo te habla del bife de chorizo y de la papa. Creo que tenemos que ponernos en contacto con nuestras tradiciones y llevar al mundo otros platos, como la empanada, la molleja, el chinchulín, el riñón. Esa es la energía que traemos desde hace muchos años y ahora se está despertando”, señaló.

Clases de cocina

Foto: Laura Szenkierman / Tecnópolis

Los chicos, una prioridad

En el stand de FEHGRA, además de dar clases de cocina, hay un enfoque directo hacia la educación de los más chicos. El primer objetivo es que vean un video  sobre “Higiene y plagas” en el cual se demuestra la importancia que tiene el lavado de manos y la correcta manipulación de los productos que utilizamos para cocinar.

Además, también hay montada un Aula Interactiva en la que los niños pueden jugar con tabletas que tienen instaladas aplicaciones en las que se debe armar la pirámide alimenticia.

“Creo que apostar a la educación de los chicos es lo mejor que podemos hacer. Si les damos educación vial, educación gastronómica, y de todo tipo desde pequeños, estamos forjando una sociedad mejor asegurada a futuro”, concluyó Espinosa.