Nanotecnología: el tamaño que sí importa

Los usos de esta ciencia ya están en la vida cotidiana a pesar de que muchos desconocen de qué se trata y para qué sirve. La nanotecnología basa sus estudios en las nano partículas que son mil millones de veces más chicas que un metro, (igual proporción que hay entre la tierra y una pelota de fútbol) y equivalen a tan solo 10 átomos.

 

Por Pablo Rubino y Ana Bomaggio

Galo Soler Illia, investigador del CONICET e ingeniero químico de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), asegura que la ciencia  “nos va a curar, nos va a dar un medioambiente mejor, y nos proveerá de materiales más eficientes y rendidores”.

Según los especialistas, hay más de mil productos reales en el mercado en los que está presente la nanotecnología y se aplica tanto en materiales industriales como en medicina, alimentación o agroindustria. Además en un futuro no muy lejano, se espera que gracias a esta ciencia, se pueda reducir el uso de fuentes de energías tradicionales no renovables y altamente contaminantes, mediante conductores solares espaciales y combustibles sintéticos; evitar los procesos quirúrgicos clínicos y estéticos; y protegernos de la radiación solar de modo efectivo.

Galo Soler Illia explica con un ejemplo visual qué es un nano metro: Un nano metro es la mil millonésima parte de un metro. Si nos imaginamos una naranja, esta mide diez centímetros, un átomo es mil millones de veces más chico que esa fruta. A su vez, un nano metro es diez átomos puestos uno al lado del otro”. Si bien es una ciencia difícil de definir, Soler Illia, lo simplifica diciendo que es una torre de babel en la que confluyen los conocimientos de todas las disciplinas para generar nuevos elementos de investigación y aplicación.

 

Fotos: Laura Szenkierman/Tecnópolis.

 

Una sola ciencia, muchos usos

Actualmente, las investigaciones en materia de nanotecnología procuran soluciones específicas para la vida cotidiana. En medicina, por ejemplo, su uso podrá aplicarse en breve para la eliminación de obstrucciones en el torrente sanguíneo producido por la mala alimentación, así como también se podrán evitar cirugías invasivas mediante la introducción en las arterias de nanorobots.

En el sector industrial se usan productos derivados de la nanotecnología: la implementación de nano partículas reemplazando al caucho en los neumáticos ofrece mayor rendimiento y mejor desempeño; se usa también en la fabricación de chips de celulares, cámaras de fotos y computadoras; en plaguicidas como el glifosato, al ser partículas mucho más pequeñas, se logra una mayor cobertura de los terrenos y se evita que se disperse a poblaciones cercanas. También los usos de esta ciencia se aplican al cuidado del medio ambiente ya que, por ejemplo, sirve para detectar gases o combustibles en determinados espacios o para filtrar agua posiblemente con arsénico.

En el rubro de los alimentos —aunque no la veamos— la nanotecnología está en cosas imperceptibles como en los envases de galletitas que tienen nano partículas que impiden el ingreso de oxígeno y hacen que duren más. También los tupperwares para conservar alimentos están recubiertos con estas partículas para evitar el ingreso de aire cuando están herméticamente cerrados.

La industria farmacológica es otro de los espacios que con aplicaciones de la nanotecnología desarrolla mejoras en los medicamentos. La “nanotecnología farmacológica” consigue unir un medicamento a un transportador muy pequeño, de cuatro nanómetros de diámetro, que lleva la droga hasta el lugar requerido y disminuye la metabolización de esta en otros órganos en la que no es necesaria, reduciendo así los efectos colaterales.

 

 

Inversión para el futuro

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva y la Fundación Argentina de Nanotecnología apoyan desarrollos de infraestructura, capacitación y formación de recursos humanos y técnicos necesarios para favorecer la aplicación de la nanotecnología. En el marco de la cooperación birregional Mercosur- Unión Europea, el ministerio firmó un acuerdo para financiar con 19.600.000 de euros un programa para fomentar el empleo más la formación de empresas de base tecnológica I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación).