¡Bajofondo fue una fiesta!

Con la fusión del tango, la electrónica y el hip hop, Bajofondo hizo bailar a miles de personas que se acercaron al galpón del Espacio Joven de la Secretaría de Cultura de la Nación. La banda interpretó temas de sus tres discos entre los que incluyeron: “Pa´Bailar”, “Perfume” y “Ya no duele”.

Por Lucas Sosa

No sólo se valieron de sus dotes musicales para impresionar al público, además incluyeron un potente despliegue escénico: saltos, arengas, aplausos y hasta un acting simulando que se desvanecían en el escenario.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando Gustavo Santaolalla, líder de la banda, dedicó el tema “El mareo” a su amigo, Gustavo Cerati, internado en coma desde hace más de un año. “La tecnología es importante para un caso como el de Gustavo, por ahí en un tiempo lo tenemos cantando con nosotros gracias a los avances en la medicina”, se esperanzó.

Fotos: Laura Szenkierman/Tecnópolis.

 

Sobre el final, hijos y familiares de los integrantes del grupo subieron al escenario para festejar el Día del Niño: “Me sigo sintiendo un chico”, dijo el cantante, que acaba de cumplir 60 años, en broma.

 

Fotos: Laura Szenkierman/Tecnópolis.

 

Santaolalla, un hombre que conjuga música y tecnología

Fotos: Laura Szenkierman/Tecnópolis.

¿Cómo la pasaron en el recital?

Fue increíble, porque mi cumpleaños fue el viernes, pero se extendió hasta hoy. Hacía ocho meses que no tocábamos y, volver a hacerlo en mi país, fue un gran regalo. Cuando uno piensa en el festejo de su cumpleaños, plantea hacer una fiesta grande, pero esto superó cualquier idea. Igualmente, no sólo celebramos mi día, también el hecho de ser amigos, de estar juntos en este viaje.

¿Cómo fueron recibidos en la gira que hicieron por el mundo?

Excelente. Nuestra música funciona de manera muy parecida en todos lados porque tiene componentes globales, como la electrónica, combinados con lo rioplatense. Nunca deja de llamarnos la atención que nos traten bárbaro en lugares lejanos como Tokio, Singapur, Korea, Praga o Bosnia.

Tecnópolis es un parque temático muy relacionado con la tecnología ¿Cómo te llevás vos con ella?

La tecnología es la revolución de nuestros tiempos: así como la  industrial cambió el planeta en su momento, ahora la tecnología hace lo mismo.  Se puede ver en los medios de comunicación: antes eran sólo los diarios o los canales de televisión y ahora explotan las redes sociales como Facebook y Twitter, que arman movimientos de gente y ponen nerviosos a los poderosos. La tecnología es algo que genera poder y, como tal, se puede usar para hacer el bien o el mal. Nosotros la usamos para el bien, porque la música ayuda a vivir mejor.

¿Cómo aplicás la tecnología a la música?

Es fundamental. Empecé grabando en consolas de dos canales, en cinta. En esa época era importante saber afinar y ser cuidadoso en cada paso. Hoy, en cambio, disponemos de cosas increíbles para hacer música, tecnología que nos soluciona todos los inconvenientes. Pero, a la vez, nos siguen gustando las guitarras eléctricas, las baterías, los bandoneones y los contrabajos, eso también es importante.  Me acuerdo cuando los músicos se ponían nerviosos porque pensaban que podían ser suplantados. La realidad es que la música y la tecnología  lejos de anularse, se complementan.

¿Cómo está resultando el trabajo sobre la música del documental sobre Néstor Kirchner?

Estoy feliz de colaborar con Adrián Caetano, director de la película, porque seguimos alimentando esto que es Bajofondo, una banda de argentinos y uruguayos. Y bueno,  Adrián es uruguayo. Hay gente que piensa que el río nos separa y nosotros creemos que nos une. Respecto del documental, me encanta el trabajo que está haciendo Caetano. Cuando lo conocí en el festival de Cannes, hablamos de hacer algo juntos y qué mejor oportunidad que el documental sobre una persona trascendental para nuestro país. Pienso que, aunque mucha gente ya conoce la importancia de Néstor, el paso del tiempo permitirá que se valore aún más su figura histórica.

¿Cómo surgió  la idea del tango electrónico?

No hubo antes algo similar al concepto que proponemos pero cuando imaginamos la banda como una fusión del tango con la electrónica, el rock y el hip hop, había otra gente en distintas partes del mundo que hacía lo mismo. Entonces, surgieron muchos grupos, nosotros nos diferenciamos porque conectamos con el público.

¿Alguna vez fuiste a una feria como Tecnópolis?

En China fuimos a una exposición similar que se llama Expo Shangai y mantiene el mismo concepto. Tecnópolis está en un nivel excelente, evidencia que tenemos gente muy capaz en la Argentina y en estos años la hemos recuperado. Esto es un ejemplo de ese espíritu, de valorar lo que tenemos y recuperar lo que es nuestro. Hace un año y medio tuve la oportunidad de ir a las Naciones Unidas junto a Estela de  Carlotto y tuve el orgullo de que embajadores de países europeos nos felicitaran por el Banco de Datos Genéticos del Hospital Durand.

 

Fotos: Laura Szenkierman/Tecnópolis.

 

¿Qué opinión tenés de que el parque sea gratuito para que todo el mundo pueda acercarse?

¡Me parece espectacular! La prueba máxima es la convocatoria que tiene, porque si vos haces algo que está mal hecho, pierde sentido. En Bajofondo, y yo en lo personal, busco la excelencia. No lo hago ni por el éxito, ni por el dinero. El éxito lo celebro y el dinero me sirve pero nunca hice nada por eso.

¿Te parece simbólicamente importante que el parque esté construido en terrenos que pertenecieron al Batallón 601?

Me parece genial, como lo que pasó con la ESMA, todo esto es muy importante. Hace poco tuve la oportunidad de ir a Trelew, que es un lugar con un estigma horrible, a inaugurar una escuela de arte hermosa. Pude tocar y ver que en un lugar con una historia horrible, algo bueno podía suceder. Me parece fantástico transformar las cosas malas en cosas positivas, mirar para adelante.

¿Qué es Tecnópolis para vos?

Una demostración más de que nuestro país sigue creciendo.