Científicos argentinos presentaron al cetáceo más antiguo del mundo en Tecnópolis

Un grupo de investigadores del Conicet y del Instituto Antártico Argentino dio a conocer en Tecnópolis el hallazgo del fósil de un “arqueoceto”: una ballena de 49 millones de años de antigüedad que pertenece al grupo “basilosáurido”. El revolucionario descubrimiento se produjo en la Isla Marambio y coloca a la ciencia local en la vanguardia internacional del estudio de la evolución, ya que representa el registro más antiguo sobre las especies acuáticas.

Fotos: Mariano Sandá/Tecnópolis

Por Lucas Sosa

“Lo que encontramos es un cuerpo mandibular de un cetáceo muy primitivo que todavía conservaba un diente. Realizamos todo el trabajo de recuperación del material para no perder información y pudimos recuperar todo lo que estaba”, aseguró el director del Proyecto de Paleontología de Vertebrados de la Antártida, Marcelo Reguero, uno de los descubridores del fósil.

Para difundir el hallazgo junto a Reguero en una conferencia —realizada dentro de la Sala de Prensa de Tecnópolis— estuvieron presentes el director nacional del Antártico, Mariano Mémolli, el canciller, Héctor Timerman, y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao.

El espécimen encontrado representa un eslabón importante en la cadena evolutiva de los cetáceos, ya que evidencia la transformación de ejemplares semi-acuáticos en acuáticos. “La relevancia de este fósil reside en que es un salto en la evolución y un conocimiento real de la evolución de este tipo de mamíferos: cómo pasaron de tener cuatro patas y vivir en un medio terrestre a ser anfibios,  da un dato real de cuando evolucionaron a ser exclusivamente acuáticos”, explicó Mémolli.

A diferencia de los cetáceos modernos, tienen aletas posteriores bien desarrolladas y miembros primitivos de adaptación hacia la vida marina a modo de patas digitadas, pero con dedos unidos entre sí. “El grupo al que pertenece este fósil es el grupo que dio origen a todas las ballenas, delfines, horcas, cachalotes que vemos hoy en día”, subrayó Reguero.

Fotos: Mariano Sandá/Tecnópolis

 

Teniendo en cuenta la existencia de los “Paquisetus”, unas ballenas semiacuáticas con cuatro patas desarrolladas de hace 53 millones de añoseste nuevo hallazgo de 49 millones de años permite determinar que el tiempo de diversificación de los cetáceos en su paso al mundo acuático es menor del que se creía hasta ahora.

El descubrimiento se realizó durante la última campaña de verano 2011 y es el primer fósil localizado en la Antártida argentina. Durante la conferencia, el canciller Timerman, definió a la Argentina como “un país con vocación antártica”. Por su parte, el ministro Barañao destacó la presencia en la Antártida de una visión científica: “El Ministerio de Ciencia y Tecnología financia proyectos científicos, como la paleontología y considera a la soberanía como la presencia científica tecnológica en el continente blanco”.

Actualmente el fósil se encuentra en preparación y restauración final en los laboratorios del CENPAT, Puerto Madryn, donde se están realizando los estudios sistemáticos y comparativos. “Seguramente muy pronto se verá al fósil publicado en revistas científicas de alto impacto dada la relevancia del hallazgo”, concluyó Reguero.