El rock y el folklore unidos en defensa de los pueblos originarios

Para conmemorar el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, en Tecnópolis se realizó el 2º Festival Kiñe Rakiduam “Un sólo pensamiento”, creado para unificar la cultura y el arte de los pueblos originarios con el resto de la sociedad, en base a la premisa de hacer visible lo invisible.

Fotos: Mariano Sandá/Tecnópolis

 

Por Pablo Rubino

Durante este domingo y lunes, las agrupaciones de comunidades coyas, tobas, guaraníes y mapuches compartieron el escenario del Galpón Joven junto a más de 30 bandas de rock nacional y convocaron a 3000 espectadores.

La dirigente indígena Olga Curipán contó que la idea del festival surgió mientras tomaba mate con unos amigos, entre quienes estaba Gustavo “Chizzo” Napoli, líder de La Renga. “Tengo un infinito agradecimiento a todos los importantes músicos de la Argentina, sentir que apoyan la causa de los pueblos indígenas no se puede explicar con palabras”, manifestó la dirigente mapuche y agregó: “Es una propuesta absolutamente inédita, que está basada en el derecho al reconocimiento de los pueblos, su lucha y la demanda territorial, que no es caprichosa, es nuestro derecho”.

Lovorne, Horcas, Q`Acelga, Inazulina y Nagual son algunas de los grupos que estuvieron presentes junto a La Machy (Mapuche), Sueños Qompi (Toba), Marita de Humahuaca (Coya) y el coro de la Aldea Fortín Mborore (Guaraní). “Vinimos a apoyar una causa noble: la reivindicación de los pueblos que se encuentran en una posición injusta”, afirmó Carolina Bakos, vocalista de Inazulina y pareja del líder de La Renga.

Emocionada de poder compartir este evento con tantas bandas reconocidas, Marita de Humahuaca dijo: “La propuesta es revalorizar y rescatar la cultura ancestral de nuestros abuelos. El apoyo de nuestros hermanos rockeros para nosotros es muy importante. Con la lucha de mucha gente poco a poco estamos empezando a conseguir un lugar”.

Fotos: Laura Szenkierman/Tecnópolis

 

Esta bueno que tengan espacio y voz los pueblos que fueron callados por tanto tiempo. Tenemos que aprender de ellos, porque fueron los primeros que vivieron con respeto en comunidad”, señaló Violeta, baterista de Q`Acelga.  Reconfortada con el apoyo de los músicos, la dirigente indígena Olga Curipán concluyó: “Tecnópolis es la cara del futuro en su verdadero sentido, que es la inclusión. Aquí late el corazón de nuestra cultura e identidad”.